¿Y CÓMO ES DIOS?

Cómo es Dios

(Salmo 139: 7 – 14).

 

¿Y cómo es Dios? ¿Te has hecho alguna vez esta pregunta? Creo todos nos hemos enfrentado a ella en alguna ocasión. Desde mi experiencia diría que hay dos clases de personas que plantean esta pregunta:

  1. La que tiene algún tipo de interés. 2. La que está motivada por un espíritu o ánimo de incredulidad e incluso de burla. Después de lanzar un desafiante: “¡¿Y cómo es Dios?!” añaden en tono a veces burlón: “¿Y tu lo has visto?” para concluir con un dogmático “¡Dios no existe!”

Quiero entender que mis amigos no pertenecen a este segundo grupo, sino que en verdad tienen inquietudes espirituales o al menos curiosidad por saber de Dios. Es con Su ayuda que vamos a intentar responder esta pregunta.

¿Cómo lo haremos? Porque la objeción “¿¡Y tú has visto a Dios?!” es cierta, la Biblia dice: “A Dios nadie le vio jamás;…” Jn. 1:18.

Podríamos intentarlo a través de la naturaleza (Sal 19:1-4) (Ro 2:20), o discutiendo sobre el conocimiento intuitivo que tenemos de un ser superior, por deducción lógica, pero temo que corremos el peligro de pasar largas horas divagando y pasando por alto la revelación que de sí mismo Dios ha dejado a través de la Biblia.

Aunque es imposible en tan poco tiempo decir todo lo que enseña, vamos a seleccionar algunos de los puntos que me parecen más oportunos.

DIOS ES ESPÍRITU.

Así de claro lo dijo Jesús a la mujer de Samaria en Juan 4:24. ¿Qué significa esto para nosotros?1. De esta realidad aprendemos tres cosas:

  • Que no tiene carne, huesos ni ninguna otra sustancia material que forme un cuerpo (es inmaterial)2.
  • En consecuencia no se le puede ver, es invisible (Colosenses 1:15 y 1ª Timoteo 1:17).
  • Y tampoco se le puede tocar. Es

De ahí que no podamos representarle o hacerle semejante a ninguna figura o forma ni existente ni inventada (Deuteronomio 4: 15, 16 y ss.).

En conclusión: “Dios existe como un ser que no está hecho de materia alguna, no tiene ni partes ni dimensiones, nuestros sentidos corporales no lo pueden percibir, y es más excelente que cualquier otra clase de existencia3.

DIOS ES UN SER PERSONAL.

Pero que no tenga cuerpo o materia no significa que sea una fuerza cósmica, una energía, un principio vital o cosa semejante. La Biblia enseña que Él es un ser personal y por tanto capaz de relacionarse con otros seres personales. Él no es “algo” sino “alguien” que está ahí.

¿Puede acaso un ente impersonal, una fuerza, decir de sí misma “Yo Soy”? ¿Puede una energía pensar y tomar decisiones? ¿Y amar? (Isaías 45:5 y Job 23:13). Además, Jesús presentó a Dios y se relacionó con Él no como una fuerza sino como una persona real, Su Padre.

Para mí esta es una de las verdades que más me impactan. Por un lado significa que no estamos solos en el Universo ¡hay alguien!, pero también implica que no es un ente distante e impenetrable, “es un ser personal que quiere que nos relacionemos con Él, de hecho ha puesto los medios”.

Esta comunión existió en el principio, dice Génesis 3:8 “Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día;…” pero quedó rota a causa del pecado, la desobediencia, ese impulso interior que nos lleva a vivir apartados de Él y de Su Voluntad. Sin embargo, desde entonces Dios no ha cesado en su empeño de restaurarla. Esta fue la misión con la cual el Hijo de Dios se hizo hombre. Juan 14: 6.

 

ÉL ES INFINITO Y ETERNO.

– Infinito: A veces usamos la palabra infinito de forma inadecuada, para referirnos a cosas “muy abundantes”, como sinónimo de mucho: “el artista puso un cuidado infinito en el cuadro”; “este pozo tiene una reserva infinita de petróleo”. En consecuencia perdemos el verdadero significado de la palabra.

Infinito significa: “Sin límites, ilimitado, sin medidas”. Aplicado a Dios nos dice “no está sujeto a ninguna de las limitaciones de la humanidad ni de la creación en general. Es mucho más grande que todo lo que ha hecho,…” 4.

No está limitado ni por el tiempo, ni por el espacio y aún menos por la materia: (1º de Reyes 8:27). Y sin embargo, esto es lo hermoso, siendo infinito quiere tener relación con criaturas finitas como nosotros (“podemos orar a él, adorarlo, obedecerlo y amarlo, y él puede hablarnos, regocijarse en nosotros y amarnos”).

– Eterno: Cuántas veces nos han preguntado o hemos preguntado: “y si Dios existe, ¿De dónde vino? ¿Quién lo hizo?”

Y la única respuesta posible es esta: Dios no vino, ni lo crearon, ni salió de algún sitio, sencillamente El existió siempre, no tiene principio y no tiene fin.

Observemos el Salmo 90:2. “Antes que nacieran los montes y formases la tierra y el mundo, desde el Siglo y hasta el Siglo, tu eres Dios”.

Ántes que la creación fuese hecha, de que la materia, el tiempo y el espacio fuesen, Él ya era.

 

DIOS ES OMNIPRESENTE, OMNISCIENTE Y OMNIPOTENTE.

Tres conceptos de los que quizás hemos oído hablar y que explicaremos brevemente:

– Omnipresente: Que Dios está presente, siempre, en todos los lugares de su creación con la totalidad de su ser (Salmo 139: 7 – 10). El salmista concluye con un “allí estás tú”. Es cierto que esto plantea múltiples preguntas a nuestra mente finita pero a la vez describe la grandeza de Dios.

– Omnisciente: Que conoce todas las cosas (sin excepciones) tanto pasadas, presentes o futuras (sin límite de tiempo), las reales y las posibles. Un Dios así ¡nos desborda ¿verdad!

1º Samuel 2:3. “No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; PORQUE EL DIOS DE TODO SABER ES JEHOVÁ, y a Él toca pesar las acciones”

Precioso ¿verdad?, y quiero resaltar la última afirmación de este verso “…y a Él toca pesar las acciones”. Delante de este Dios omnisciente, que nos conoce realmente, todos sin excepción, un día van a comparecer y dar cuenta de lo que ha sido su vida y sobre todo qué han hecho con Jesús, “el único nombre en quien podemos ser salvos”. ¿Estás preparado para este encuentro con tu Dios?

– Omnipotente: Lo cual quiere decir “Todopoderoso”. Cuando la Biblia usa este concepto para referirse ha Dios es para decir que “tiene el poder para hacer toda Su Santa Voluntad, todo lo que decida hacer. No hay nada ni nadie (“restricción externa”) que pueda impedirle”.

Cuándo María pregunta al ángel “¿y esto cómo es posible?” en relación a su embarazo sin haber tenido relación con varón, el ángel responde: “…para Dios no hay nada imposible” (Lucas 1:37). A la pregunta de los discípulos “¿Quién pues podrá ser salvo?” Jesús responde: “Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible” (Mat. 19:26).

Por ello es que sus hijos, aquellos que han creído en Jesús y han sido adoptados en su familia, podemos vivir con confianza en medio de las dificultades e incertidumbres de la vida. O sabemos que finalmente Dios juzgará este presente sistema malo y con él a todos los que han rechazado la verdad del Evangelio.

 

DIOS ES SANTO (Habacuc 1:13).

Esto significa: Que Dios es absolutamente Puro, Inmaculado, tanto en su ser como en su conducta. Que está separado de todo lo sucio, inmundo, impuro. Dice el Apóstol Juan: “Dios es luz y no hay ningunas tinieblas en Él” (1ª Jn. 1:5).

Quizás sea este el atributo o perfección de Dios más ridiculizada por los hombres. Sin embargo, ¿imaginan un Dios tan maravilloso, que desborda nuestra mente, pero que no actúa en santidad y justicia? Sería lo más parecido a un tirano. Un ser arbitrario y egoísta.

Por otro lado la consideración de este atributo es muy importante si realmente queremos conocerle, porque hace evidente la separación, por tanto el problema, que existe entre el Dios santo y el hombre pecador: “pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír” (Isaías 59:2). De ahí la necesidad de un Salvador, alguien que pudiese restaurar la comunión perdida.

 

CONCLUSIÓN.

Todavía hay muchas cosas que decir de Dios, pero estas son suficientes para nuestro propósito. ¿Cuál es? Algo hemos comentado en la exposición:

Anunciar que pese a lo insignificante de nuestra existencia en medio del universo, de nuestra infinita insignificancia al lado de Su Majestad, grandiosidad e infinitud, y pese a nuestra condición de pecadores –ofensores y rebeldes- Dios tiene interés personal en cada persona y busca comunión con nosotros.

Pero no lo ha hecho menospreciando su Santidad y justicia sino proveyendo el remedio, y este se llama Jesús (Juan 3:16). Hay un precioso texto en 1ª de Pedro 3: 18 que resume la Obra realizada por Jesús para que el hombre pecador pueda ser reconciliado con Dios y recibir Su Vida. Con esta lectura concluimos.

“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;”

Es en virtud de su sangre derramada para cubrir nuestro pecado, de su muerte en nuestro lugar (el Justo por los injustos), que todos aquellos que se unen a Él por la fe obtienen perdón de pecados y vida eterna, son regenerados e incorporados a la familia (comunión) de Dios.

¿Eres tú uno de ellos, quieres tener comunión verdadera con tu creador? No te conformes con un conocimiento intelectual o académico de estas cosa y de Dios. Acepta la invitación que Dios te hace en Cristo para entrar en verdadera comunión con Él.

 

 

Notas.

  1. En primer lugar que: “el ser de Dios, su modo esencial de existencia, es diferente a todo lo que Él ha creado. Concebir su ser en términos de alguna otra cosa en el universo creado es representarlo erróneamente, limitarlo, pensar que es menos de lo que realmente es” Wayne Grudem, Teología Sistemática. Página 192. Editorial Vida.
  2. ¿Y qué cuando en la Biblia se dice: “la tierra es el estrado de sus pies”, “las aguas caben en el hueco de su mano”, “Nada hay oculto a sus ojos”… etc. Simplemente este vocabulario hemos de entenderlo como lenguaje figurado o literario. Es un esfuerzo de Dios mismo por hacerse comprensible a nosotros utilizando términos humanos.
  3. Wayne Grudem, Teología Sistemática. Página 193. Editorial Vida.
  4. Estas son infinitud y personalidad dos cualidades del único y verdadero Dios que ningún sistema religioso posee. “Los dioses de la mitología antigua griega y romana eran personales (interactuaban con los seres humanos), pero no eran infinitos: tenían debilidades y frecuentes fracasos morales, e incluso rivalidades mezquinas. Por otro lado… el panteísmo sostiene que Dios es infinito (puesto que piensan que todo el universo en Dios), pero tal Dios ciertamente no puede ser personal ni relacionarse con nosotros como personas” Wayne Grudem, Teología Sistemática. Página 171. Editorial Vida.